 | El Gobierno da cuatro años a la central burgalesa. Aprueba un plan industrial
local y lanza un órdago a la autoridad regional: puede acoger la inversión
millonaria que necesitan los residuos. El consejo de ministros aprobará
hoy un plan de desarrollo económico para la zona de influencia de Garoña,
que ni Sebastián ni Corbacho consiguieron concretar ayer.
Garoña es una planta pequeña de solo 466 MW que representa el
6% del total de la capacidad nuclear en España. Las eléctricas
aseguran haber mantenido las plantas para que éstas puedan tener una vida
útil de 60 años, como en otros países.
El director general de Garoña estimó que si se cerraba Garoña
y su producción es sustituida con energías alternativas con elevadas
primas, se podría incrementar el coste de la tarifa en un 10% (lo
más probable es que se sustituyese esta energía con energía
térmica). La energía nuclear en España tiene un potencia
instalada de 7.716 MW (un 8% del total) pero produce un 25% de la electricidad
anual. Es una energía barata y que ofrece una base de producción
al estar siempre en funcionamiento y es clave para el sistema.
Cuando se cierre, el impacto sería limitado a corto plazo ya que
la vida útil del resto de las centrales nucleares no termina hasta 2021-2028.
Quedarían bastantes años para que se aborde el tema crucial de las
nucleares y su vida útil. |
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